Ana Isabel Fernández, a cuestas con su formación de Conservatorio en piano y su atuendo años 50, deja El Escorial para iniciar primero de Farmacia en la capital. Sin que ella lo supiera, a lo que realmente iba era a convertirse en todo un icono, una de otras tantas mujeres por ella admiradas, tales como Nico, Siouxie, Marianne Faithfull o Patti Smith; eso sí, salvando las distancias en cuanto a repercusión, pues nos guste o no Ana se encuentra en el más absoluto anonimato. Cosas de este país.

 

Así, en estos inicios, aunque aún no demasiado integrada -de hecho Paraíso le dedicaría a modo de burla el tema “No quiero mirar (otra vez atrás)”-desde el momento en que sus hermanos mayores le muestran el secreto mejor guardado del Madrid de finales de los 70, Kaka de Luxe, Ana Curra pasaría por los teclados de dos de las formaciones más importantes de los 80 españoles, como son Pegamoides y Parálisis Permanente. Todo ello, por supuesto, siguiendo una evolución lógica: desde los primeros coros en la versión single de “La línea se cortó”, hasta componer y poner voz en directo a temas como “Redrum” y “Estrategia militar” en la etapa final de Pegamoides. Del look retro a los colorines y cardados, dando paso al morado del “Grandes Éxitos” (Hispavox, 1982) para finalizar en la más absoluta oscuridad, cuyo exponente máximo es el aspecto sadomaso tan bien captado por Pablo Pérez de Minguez en esa magnífica portada de “El Acto” (DRO, 1982). Y, sobre todo, de permanecer en un segundo plano escondida en la seguridad de las matrículas de honor de sus teclados a, arropada por Eduardo Benavente, encabezar su propio proyecto musical, Seres Vacíos, y una vez desaparecido este, tomar las riendas de su carrera en solitario, previo paso por el efímero proyecto Negros S.A. junto a Alaska y Los Nikis, del cual saldría el sencillo "Sabana, Sabana / El Dr. Livinstone, Supongo" (DRO, 1983).

 

Por tanto, una vez finiquitado el poco vuelo de Seres Vacíos y recompuesto del gran palo que había sido la muerte de Eduardo, reaparece en el 85 con el mini-LP “Una Noche sin ti” (Hispavox, 1985) junto con colaboradores bien conocidos como José Battaglio (La FronteraEsqueletos) ayudando en la composición, voces y guitarras, Rafa Balmaseda (Parálisis Permanente, Seres Vacíos) al bajo y un trotamundos como Carlos Torero a la batería. Un reencuentro envuelto en ritmos más glam y potentes guitarras que tendría bastante repercusión comercial, apareciendo Ana en varios programas televisivos de moda, como Tocata.

Hubo que esperar un par de años a la aparición de más material, colaboración con Rafa Balmaseda en Vidas Ejemplares aparte, con el LP “Volviendo a las Andadas” (Hispavox, 1987), provisto de una bonita portada de nuevo diseño de García Alix y de nuevo colaboradores de lujo, como Manolo UVI al bajo, Pollo (Commando 9mm,Larsen), Battaglio o Sabino Méndez. Tras este LP, los teclados de Ana Curra estarían presentes en el trabajo editado por El Último Eslabón para Justine Records ese mismo año.

 

Lo cierto es que esta andadura en solitario, quizás por presiones discográficas, no llega a buen puerto. Los objetivos de ventas no alcanzan las cuotas esperadas, y Ana, cansada del mercado discográfico, vuelve a sus orígenes, impartiendo clases de piano en el Conservatorio de El Escorial, intentando aportar algo más de dinamismo y actividad al encorsetado ritmo académico que se le presupone.

 

Pero en este segundo plano Ana nunca ha dejado de hacer cosas ligadas a la música, aunque a un nivel más minoritario. En 1989 participaba junto a Alaska y Dinarama aportando su voz en la revisión del "Quiero ser santa" incluida en "Fan Fatal" (Hispavox, 1989). En el 93 colabora también en dos conciertos en homenaje a la memoria del batería Toti Árboles, bajo el nombre de Los Vengadores, quedando todo ello recogido al año siguiente en formato digital en edición limitada. Ese mismo año aportaba de nuevo su granito de arena en el trabajo "Polvo de Ángel" (Nuevos Medios, 1993) de El Ángel, con el que había estado ligada en la organización y promoción de distintos eventos de poética.

 

Un largo silencio queda roto en 2006 con la concesión de una jugosa entrevista a manos de Miguel Ángel Keaton y Pedro Neken en el programa Tren de Sueños de Onda Regional Murcia, asociado al portal web Nuevaola80.com. Una entrevista que se desenvuelve de forma natural, pero en la que se tocan aspectos terriblemente polémicos, como su relación con las drogas, la absorción de Tres Cipreses por parte de DRO, herencias y royalties, resumido todo ello por Ana con la siguiente frase: “Demasiado hundida estaba yo como para reclamar todo esto a nivel legal”.

 

El 27 de noviembre del 2007, Ana Curra vuelve a aparecer en público, aunque por unos pocos minutos, en el homenaje a Jesús Ordovás y a su programa Diario Pop. Allí cantó "Quiero ser santa" con Miguel Digital 21, en clave cyber-punk, siendo una de las gratas sorpresas de aquella velada. Y es precisamente junto a Digital 21 con quien se produce de forma oficial su regreso a la palestra en 2010, ya que tras su actuación en el Universimad 2010.

 

A finales de 2011 empieza a preparar un nuevo proyecto llamado Ana Curra presenta El Acto, acompañada por José Battaglio (guitarra), César Scappa (guitarra), Manolo UVI (bajo) y Rafa Le Doc (batería). La intención es dar un concierto 9 de marzo de 2012 interpretando el repertorio de Parálisis Permanente, cuenta pendiente de Ana desde la muerte de Eduardo y como homenaje a éste y a Toti. También subió al escenario Rafa Balmaseda. 

 

Fuente: www.lafonoteca.net (Raúl Alonso) y www.lastfm.fr (Marghina Garcia) 

Discografía: http://www.discogs.com